lunes, 8 de junio de 2020

LAS FLORES DE TU CUELLO

Contra pronóstico, hemos sabido iluminar nuestro lugar en el mundo. No ha sido un camino tortuoso, ni complicado, aunque chica, somos unos valientes, que nadie nos diga que no hemos apostado fuerte por nosotros.

Las flores de tu cuello, las hemos regado con besos y no con salitre de lágrimas, será eso por lo que tienen ese color tan lleno de vida. Esas flores, han crecido salvajes, libres y apenas sin que nos diéramos cuenta. Son rosas silvestres, libres de fronteras, se encuentran esporádicamente donde la humedad y el cariño le son suficientes para vivir, y se han cobijado en ti.

Son como tú, equilibradas y únicas. Cada rosal silvestre, tiene su coloración, ninguno es igual, delicadamente colorea sus rosas con el agua de la lluvia con tonos distintos, hasta rozar la perfección. 

Solo quien los aprecia en esencia entiende su complejidad. No es una flor de floristería, no tiene tintes químicos para hacerla mas bella, ni carece de espinas, es pureza, perfecta imperfección, de espinas pequeñas y finas que solo pinchas si la desconoces, es una flor que crece fuerte y firme, día a día con esfuerzo hasta conseguir brillar.

Querida rosa silvestre... que tus cinco pétalos te guíen, me guíen, y que juntos, seamos durante muchos años más, primavera.