domingo, 6 de octubre de 2019

EL CORRELIMOS TRIDÁCTILO

¡Hola campanilla! ¿Te sorprende leerme? Seguro que sabes quién soy... ¿No? ¡Claro que si! Soy Piper, el correlimos tridáctilo! ¡Nos vimos en Matalascañas! Recuerdo perfectamente que me perseguías por las playas infinitas, inocente de ti, pensado que me cogerías... Allí yo tan tranquilo y tu divirtiéndote mientras yo trataba de buscar moluscos para comer... 

Sabes, me gustó mucho verte por mi playa, te vi contenta y disfrutando del buen tiempo y de los atardeceres oceánicos de septiembre... Son una maravilla, seguro que ya lo sabes. Por cierto, estuve un rato charlando con el felino que te acompañaba (esto tu no lo sabes) y me estuvo contando un poco vuestros días, y cómo la vida os hacía completar etapas, con todo lo que eso conlleva. 

Me gustaría poder ir a contártelo a tu casa, pero tengo entendido que allí ahora hace bastante frío, y no soy un pajarito que lleve bien las bajas temperaturas. De todos modos, te haré llegar algún mensaje dentro de poco mediante algunos amigos que estén ahora emigrando y vayan a pasar por encima de vuestra casa. Eso sí, acuérdate por favor de dejarles unas miguitas de pan en vuestro patio, en el comedero que tenéis, para que no se les haga tan duro el camino.

Me dijo ese felino que te acompañaba, que te estaba preparando una sorpresa para vuestro aniversario, y casi casi estuve a punto de contártela de lo que me gustó, pero ya sabes que los pajaritos tenemos prohibido hablar con los humanos, o sea que espero que la disfrutes mucho, y que siempre siempre siempre os sonría la vida. Ya sé lo que me vas a decir... que tú no eres una humana del todo que eres un poquito mágica... ¡Eso ya lo sé! Los pajaritos lo sabemos todo, y esas cosas se notan. Si quieres, podemos hacer un pequeño trato... alguna de las noches que te transformes y despliegues tus preciosas alas y dejes que tu polvo de hada brille, acércate a las dunas de la costa, y yo te estaré esperando. Pasaremos un ratito juntos, y te contaré historias...

Ya me tengo que marchar, y espero de verdad que algún día vuelvas a buscarme. Puede ser a otras playas, yo viajo mucho, y puedes encontrarme en muchos sitios diferentes. Estoy seguro que la próxima vez que me veas, me ayudarás y removerás un poco la arena justo cuando rompan las olas para ayudarme a encontrar mis moluscos. ¡Yo siempre te estaré agradecido!

Hasta pronto,
Piper