Pasa con el tiempo, te gusta la vida. Tengo tanto por lo que sentirme vivo, que no sabría cómo decirte... Se me hace más fácil mirarte y sonreír que ponerme a contarte. A veces, parece que me pisa un poco el tiempo los talones, aunque todavía no caneo, pero no sé... como que lo voy notando. Veo pasar los días y me gustan, me siento cómodo. Quiero cambiar muchas cosas, pero considero que lo estoy haciendo bien, y aún tengo margen de maniobra.
Por otra parte, nada que puedas hacer para hacerme más feliz, no hay melodía que no se disuelva al tocarte, ni tardes de sol a las que no se les pegue la arena en las rodillas al tumbarse en la playa. Hay olas que no rompen cuando paseas por la orilla, y aves que aletean con fuerza al verte. Se acarician los árboles con sus ramas cuando paseas por debajo, y juguetean con sus raíces en la oscuridad. Yo me emociono al abrazarte cada día cuando vuelves del trabajo, y fantaseo con tus labios cuando me distraigo en la oficina.
Pasa con el tiempo, que no cesa, que se consume, pero que gotea vida...
