En la foto, la estrella que más brilla es UY Scuti, hasta la fecha, es el astro más grande conocido. Aproximadamente unas cinco mil millones de veces más grande que nuestro sol. Un objeto hipotético que viajase a la velocidad de la luz tardaría cerca de siete horas para viajar alrededor de UY Scuti. Está a 9.500 años luz de la tierra.
Es extraño pensarlo, es una incómoda realidad que es cierta, y que hay que admitir así. Comprender que no está a nuestro alcance, y que con gran certeza no lo estará en el insignificante tiempo que duren nuestras vidas aquí, en casa, en la tierra.
Hoy empiezas un camino nuevo, una nueva ruta que se ha recalculado en el navegador de tu vida. Este camino parece más claro, sin trabas, sin palos en la rueda que impidan que avances con una sonrisa en la cara. No ha sido en vano tu esfuerzo y constancia durante estos años, y ahora vas a empezar a darte cuenta, vas a recoger los frutos de tu hazaña.
A veces las cosas parece que nunca llegan, que están tan lejos como UY Scuti, a miles de años luz, pero no siempre es así, las metas se logran, se consiguen. Aquí lo tienes, mírate, es hoy, es tu primer día aquí otra vez, exactamente en el mismo punto en el que lo dejaste hace unos años atrás. Lo único que te queda del pasado es la experiencia, esa que te va a ayudar a entender la importancia de cada nuevo día que aparezca por el horizonte.
Llora, canta, ríe, sonríe, entiende, piensa, ama, crea, salta, acompaña, quiere, desea, sorprende, cuenta, abraza, relájate, corre, saborea, pinta, cámbiate, organiza, besa, encuentra, ayuda, hazlo todo. No vamos a estar en este mundo para siempre, pero sí podemos aprovechar el tiempo que tenemos. UY Scuti no es nuestro objetivo, es nuestra motivación para entender que sin ser nada, quizá lo seamos todo. Te deseo un largo y feliz camino.
