No se puede explicar con palabras, igual que cuando los besos se sienten adentro. No se puede medir con cariño, igual que tampoco se puede arañar el corazón. No se aprende con las miradas, igual que tampoco mis caricias son regaladas. No se puede entender aún siendo evidente, igual que tampoco negar la emoción, negar la sensación. Eso es ser del atleti.
Ver un cuello que se estremece con un bocado, levantarse la piel por repartir besos con el cielo encapotado, desencadenar el amor en las alturas, al borde del acantilado. Matar el silencio con abrazos, retorcer la vida de un disparo, quemar sonrisas, beber a trago, amamantar recuerdos y envenenar el pasado. Eso es ser del atleti.
Querer ser yo o tú sin conmigo o yo sincontí. Querer comerme un verso y un beso, y cambiarte las canciones de desfiles por desnudos (con el permiso de Dani). Querer verte ganar, querer verte reír y que me hagas llorar. Querer ver tu infinito, y enredar mis ojos en tu melena, que saltes de pasión, y correr de emoción. Querer ganar contigo, todos los partidos que el destino nos tenga preparados. Eso es ser del atleti.