Jamás pensé que los sentimientos podrían recibirte tan intensamente después de casi siete años. Ha sido poner el primer pié en la estación central, y he experimentado una explosión de emociones tan intensa, que pensé que te había olvidado, pero todo estaba igual, tan #tú tan belga, tan #rubia como te recordaba, aunque ya no lo seas. Tus calles tan complejas, tus locos semáforos que me detienen sin labios para enrredarme esta vez. Tus calles con olor a gofre y sirope derriten mi emoción. Las terrazas, inundadas de flores y gente tomando un brunch antes de seguir con sus vidas.
Te recorro en bicicleta y nada me importa, voy que no veo. Quique con su "Cuando éramos reyes" sonando en los auriculares, y mi tatuaje nuevo aún sangrando, pero qué importa ahora, si lo que quiero es sentirte, dejar que me acaricies y explotar en un éxtasis te emociones. Al atardecer las luces del puerto se encienden, y el sol aún no se ha puesto, pero quedo yo, sentado, para observarte hasta el ùltimo rayo de luz, para asegurarme que me estas demostrando lo que eres, lo que yo quiero sentir. #Tú todo.
Echo de menos tus labios al ver la catedral golpear las campañas a media noche, y no puedo ver tu cintura cuando la fuente de Grooenplats se apaga. Las farolas del rincón del callejón no hacen sombra en ti, y camino contento, pero pataleando las piedras que encuentro, algo desdichado, pero repuesto, listo para apuñalar la realidad, y quedarme con su corona. Aquí hoy mando yo.
Si en alguna ciudad has de decirme algo serio, hazlo aquí, que el eco de tu voz sea capaz de atravesarme mientras me desgarran las canciones folk que cantan los músicos improvisados. Mientras la gente hace laberintos en bicicleta por el mercadillo de la ópera, y mientras yo ya no fumo por tus calles, promesa que he tenido que romper. Me revientan los #2dias y me ponen en vilo tanto que no desconecto, eres veneno, y aún así quiero beber.
Ahora mismo, un gato anda sentado por GroenPlats, tomándose un gintonic, disfrutándolo de verdad, esta loco, sincero, más vivo que nunca, extasiado, con confianza, sin complejos, más tatuado, pensando en quedarse aquí, y en volver mañana, queriendo #quererte, sin estar contigo. Contemplando la gente pasar y sus miradas sin complicidad, aquí hace fresco, pero no me importa, yo ando pensado en mis líos y en mi vida.
Sabes, hasta en Amberes el vino blanco francés lleva tu esencia y las calles que no me dejan en paz, me recuerdan que quiero estar vivo, llorar y reír a la vez, morderte en el cuello para que no te escapes, abrazarte las caderas con fuerza y hacerte volar... Y jamás olvidarme de que Campanilla, también sobrevolará esta noche el tragaluz de mi habitación, dejando lo necesario para volver a ti, para volver a sentirte cerca. Amberes, pasearé una noche mas solo por tus calles, pero no te acostumbres...
