lunes, 1 de junio de 2015

GATOS HUIDOS

Hoy hace calor en el callejón, he bajado hace un rato a merodear sobre los contenedores, por la basura, a comerme alguna raspa de pescado, y no he tardado mucho en volver al tejado. Se nota que el calor ha llegado a la ciudad, y ya no pasa la gente por aquí, ni a las ratas he visto esta noche asomarse. Desde aquí arriba se nota una brisa, que engaña un poco y parece que refresca, aunque en el fondo solo engaña. 

Los gatos somos animales escurridizos, y no nos gusta dejarnos ver fácilmente, huimos de lugares concurridos o con ruidos estridentes. De hecho, nos gustan las alturas, porque nos sentimos protegidos, porque ahí jugamos en casa. Si andas buscando un gato huido no será tarea fácil encontrarlo, pues conoce tus intenciones, y sabe los sitios donde no ha de ir, porque sabe que lo buscarás allí. 

Pero descuida, que desde los tejados lo vemos todo, y sólo cuando nosotros queramos y donde nosotros queramos nos acercaremos, y nos dejaremos ver espontáneamente, sin que lo esperes, en la esquina más próxima al callejón, pues somos gatos huidos. Y como buenos felinos, no nos dejamos acariciar fácilmente y solo tomamos café los martes.