lunes, 12 de enero de 2015

EL VENTANUCO

Miraba él, desde su ventanuco, y soñaba con colgar la luna en un perchero, con usar las estrellas para diluirlas en café, y con quitarle al cielo la magia. Soñaba con alargar los días más allá de las 24 horas, que los pájaros volaran del revés, que fuera el sol quien madrugara, que la muerte fuera el principio, y que una vez llegado el fin, todo de nuevo comenzara. ¡Qué loco, desde su ventanuco!

Y él no paraba, y miraba y miraba, y soñaba con ver las ciudades desaparecer, soñaba con historias de amor, de chicas de pelo rubio, whiskys dobles y apartamentos viejos en Manhattan. Soñaba con cigarrillos largos, igual que las piernas que lo acompañan, soñaba con sábanas blancas, una caja de cerillas sobre la mesilla y con el pasar de las luces de la carretera... !Qué loco, desde su ventanuco!