1.118,46815 millas de deportación indefinida a la trilogía de mis recuerdos, Alemania, Bélgica y Holanda. Momentos únicos en ciudades nórdicas que nunca morirán, caminos que recorrí, personas que conocí y calles y plazas que pateé con los zapatos recién repasados de betún. Cruces de sol, noches de hielo y estrellas, despertares con café de barracón y tabaco seco, admirando paisajes que quitan de respirar. Horas de oficina, que más que gustosas, han sido deseadas. Oportunidades únicas, y mi suerte es mi ambición. Encender un pitillo en la terraza de un hotel bajo la noche de Aachen...
Espíritu cuidado y mente colocada, que olvida, pero aprende. Aún tengo pendiente un tatuaje en aquella ciudad, y lo sé. Volveré, y esta vez acompañado de la más bella y delicada musa, esa con la que comparto tiempo y desde hace algo de tiempo, más de una frontera. Límites estudiados, y fotografías de álbum que recordaremos cuando el segundero diga que hay que olvidar.
Abrigos para la sierra, besos de guardar, los árboles pelados, y la nieve que cae con avaricia. Las chimeneas sin descanso, y mi coche que sube los 15 km que nos separan en tu búsqueda. Mis horas voladas, no habrían supuesto nada, si hubiera vuelto sin un "por ti". Olvidé el souvenir que te compré en la mesilla de la habitación del hotel mientras doblaba las camisas en la maleta para rodar directo al aeropuerto. Supongo que no era lo más importante, pero allí quedo. Al igual que aquella carta que olvidé escribir tu código postal. Quién sabe ahora en que saco de correos, de qué garaje estará esperando. Jamás sabremos lo que te escribí, jamás, pero el tiempo se encargará de ella, eso seguro.
Este año, ha corrido más que un soldado bajo fuego enemigo, no he sufrido derrotas, y he ganado grandes batallas, muchas de ellas junto a ti. A veces acariciando tus mejillas, y otras desde el corazón, pero las he ganado todas. El mismo trabajo que me deportó, me ha repatriado, y me ha brindado oportunidades únicas, de las que aún queda mucho por exprimir, ya verás. Que el año que viene, nos junte un poco más, y avancemos en lo importante, que bien sabes lo que es. Adiós amigo 2012, adiós...y gracias.