lunes, 23 de enero de 2012

Clases de oficina.

Lunes 7:40, sonido estridente y números rojos en la mesilla. Algo de claridad se cuela entre la persiana. Luz tenue, selección de camisa, corbata y pantalones, los zapatos van de serie. Agua caliente, jabón y perfume de hombre. Ajuste de corbata, búsqueda de maletín, llaves, cierro la puerta y corriendo a la calle.

Humedad, rotativos naranjas, pasa el camión de la basura. Caminata a la parada de autobús, coches alocados recorriendo Alcalá y dejando "aroma" a ciudad a su paso. Gente dormida en el bus, 5 paradas y para abajo. Dos minutos andando, los coches siguen inquietos, callejeando por los rincones, llegada a la oficina. Llamada de ascensor, ascensor bajando, subida a la planta 3. Comienza el día. Desfile de camisas y tacones en la moqueta, caras largas y alguna sonriente (pocas). En el office, estampida para beber un café a 0,10€. El mío hoy será cortado, que vengo cañero. Relatos de fin de semana y fútbol, que no nos engañemos, es lo que nos alegra las jornadas. Me siento en mi sitio, contraseña para iniciar y limpieza de bandeja de entrada. Selección de tareas y a teclear. El sol aparece en la ventana y se empieza a ver el horizonte. Sigue el ajetreo de gente, mientras tecleo.

Hora de comer, fast food, agua, café y un caigarrillo. Hora de seguir trabajando. Pasa la tarde y cae el ánimo. Pequeña charla de temática actual con M., mi compañero de enfrente, risas y alguna gran opinión poco valorada. Conclusión: No somos nada. Se acaba el tiempo de producir, apago el portátil y camino a casa.

Abro la puerta, enciendo la estufa, selección de LP, hoy será Jhon Miles, dejo delicadamente la aguja y espero el milagro musical mientras gira el vinilo. Me desvisto y me armo de mi atuendo Atlético de "andar por casa". Cae la noche, llama a mi puerta la chica más guapa, historias del día, te diré mi opinión al respecto. Cocina en pareja, bendito invento, risas y picaresca, maldita madurez, ¿por qué me paras los piés?

[Contenido explícito suprimido por el administrador del blog], edredón, conversación, y de nuevo opinión. Bajo las persianas y pongo de nuevo la alarma para las 7:40. Hora de desconectar, que mañana hay clase de oficina.