domingo, 15 de mayo de 2011

El poder de la gente...

Fin de semana planificado, un viaje en coche hasta territorios de Castilla, veo en ti alegría y emoción ante el evento que se presentaba. La carretera parece un lago, y el calor sacude los árboles que están hacinados a ambos lados de la carretera. Pueblos sin dueño dejamos a las espaldas mientras hacemos kilómetros. Son las 11:30 y hemos llegado; perfecto, somos de los primeros y el coche aparcado a la sombra, mejor imposible. Todo preparado, empezamos a conocer a la gente, humildad, sencillez, energía, sonrisas y abrazos. Típicas bromas y reencuentros entre todos nosotros.

Pasado el momento clave, y derramadas unas lágrimas de emoción, todos contentos y con la euforia en las venas. El arroz y el confeti vuelan por encima de nuestras cabezas. Comienza la celebración, hablando, disfrutando, siempre bailando, la sensación es grata y el tiempo no importa. Todos elegantes y con copa en mano, parece no existir otra cosa, nos lo estamos pasando en grande, y esa canción vuelve a sonar, y el cuerpo pide volver a bailar...

La noche es fría, pero es vuestro día, salimos y seguimos bailando, contentos y en confianza, hemos creado una amistad sencilla, y que nos ha dado mucho más que unas horas de simpatía y compartir historias. Nos ha dado la confianza en que el ser humano, sigue siendo maravilloso. Pasan las horas, y entre cigarrillo y cigarrillo, más risas e historias. Poco a poco vamos apagando la noche, y con todo y eso, tememos por no volver a vernos en mucho tiempo...