Ese es el nombre de una de las canciones de Pepe Risi y los Burning, es una de esas que escucho sin parar, sin descanso, porque me recuerda a ti. Mi mente mezcla un nombre con momentos que están escenificados contigo, esa mirada, el recuerdo de tu vestido, una cerveza rubia, suave, que se dejaba domar mientras yo preparaba una mirada viril, desafiante, con la que robar tus ojos al fondo de la barra... Eras toda de pecado, y yo lujuria, las cartas sobre la mesa, y como siempre, gano yo...
Me regalas una llamada, una noche como esta, hablo contigo, sin miedo pero contento. Planes, surgen en Madrid y mi queridísima adrenalina empieza a funcionar. Qué ganas tenía de escucharte decir eso... lo necesitaba. "Un beso bonita..." y un "Adiós guapo..." cierran el telón de la conversación. Madrid se prepara para el vendaval, y de nuevo vuelvo al frente de fuego... Casco, fusil, un único cargador, y con una bala en la recámara. Por la ventana de la cocina entra un frío de muerte, en la trinchera, cigarrillos impacientes, tiritonas y fotos de chicas bonitas... ya sabes, siempre estoy en guerra.
