miércoles, 20 de enero de 2010

Barracones de valor...

Ayer prometí escribirte...aquí me tienes, de nuevo ante otra batalla contra mi integridad. Estoy listo para ganar esa guerra que nunca quise perder, esa que vuelve para pelear. Hoy, de vuelta a casa en coche, mientras un amigo defendía con pasión el volante, yo miraba tras la ventanilla, reflejos de semáforos iluminaban mi cara, coches de policía volaban por Tribunal, las calles se derretían tras nosotros y sin mediar palabra, ambos sabíamos que dos nombres de mujer invadían nuestras inquietudes... el deseo. Pienso en silencio, mientras la canción 13 nos da un respiro en un semáforo improvisado...

Ya no volveré a refugiarme en los Cuarteles de Invierno, ya no haré caso de falsos tenientes que no saben qué decir, atrás quedan las trincheras, y mientras los últimos pasos me llevan al portal de casa, pienso en ti. De nuevo, el café hace de mí un prisionero de guerra, y en acto de rebeldía lo ahogo. Llévame una noche a conocer tu portal, enséñame dónde tendremos que luchar mañana contra el miedo, que mientras tu corres, yo te cubriré...