jueves, 12 de noviembre de 2009

Zapatos para el "día a día"...

Abogados de oficio, edificios que besan, calles con gente, ciudades con el sueño traspuesto, tazas de café que ensucian camisas al amanecer, luces de intercambiadores y periódicos de madrugada, a esas horas siempre se me escapa algún bostezo. Ruidos perezosos y susurros de viejas historias que son mentira, viajes de ilusión y canciones para recordar... En el vagón, chicas con faldas de pecado y miradas que esconden interrogaciones. Cigarrillos, con cuerpo y esencia, y pasos de cebra con herencia. Sabes que me equivoco en las cosas fáciles, en fin, soy así de tonto ¿Qué pensabas? Quique tiene un manual de "trucos fáciles para días duros". Tranquila, lo repaso a diario...

Al terminar el día, el sol chisporrotea con sus últimas luces, mientras las nubes lo devoran sin piedad. Ahora son periódicos usados los que vagan entre metros y gente aburrida, ya no hay bostezos, ya no cuentan historias... ¿Dónde están las chicas con falda? Americanas sin botones y maletines llenos de ira, todos miran al suelo. No queda café, y los Gin Tonic ahogan las 21:35... puta hora.  La noche corre más que yo, entro al piso y me deshago de mis zapatos... Hoy apenas sé escribir...