lunes, 23 de noviembre de 2009

Copas y letras...(tú).

Madrugadas de empeño, tardes de búsqueda, trabajos para la rutina y miércoles de soledad. Interruptores que crean ambiente, el sonido ausente de tus besos, y caricias que duermen en cajones de áticos olvidados... Siempre el que más trajes y corbatas tiene, es el que pide ayuda para hacer el nudo. Los que tenemos un traje, derrochamos esencia. Es la búsqueda de la simplicidad. Porque las cosas, no siempre son sencillas. Nunca dejes que te sirva vino el que se ofrezca a hacerlo, pídeselo al que calla tímido, te sorprenderás...

Son situaciones que crecen, pasan por tu memoria, te hacen pensar y mueren en una caja en la que pone "no olvidar nunca". ¿Tú tienes una de esas? Deberías. Si algún sábado paseas conmigo de noche, verás las calles gritar tu nombre y los semáforos abrirnos paso hasta ese lugar... ese lugar donde los árboles se iluminan a las 20:00. Entonces te ofreceré servirte una copa de vino, pero cuidado, esta vez déjame hacerlo, recuerda que no soy un cualquiera... llevaré puesto el traje, mi traje.