viernes, 2 de octubre de 2009

Luces, sonidos, y algún beso perdido...

Lo creas o no, sigues paseando cada noche sobre mi, sigues creando ausencia. Y sí, mañana será tarde, pero quizás no todo esté perdido, sabes, siempre encuentro un buen momento para buscar sentimientos perdidos. Sólo tú conoces el camino de regreso. Y hoy mientras trabajaba, pensaba en ti, masacrando segundos mientras te imaginaba esperando a alguien que no fuera yo en el metro de Callao. De fondo sirenas de emergencia, mezcladas con cruel velocidad. Una mirada perdida y unos labios que han quedado sin dueño.

Y aunque tus ojos siguen siendo tan oscuros, pareces más hermosa, quizás sea porque ahora te echo en falta. Quizás nos mataron los primeros errores. Quizás fueron mis ganas de hacerme mayor, y es que ayer lloré, y aun no sé por qué. Se me junto todo un poco, sabes. No quiero apagar hoy esa llama que encendí, pero la velocidad de esta ambulancia me está destrozando la vida. La central nos pasa un aviso en el centro, y mientras el compañero acelera, de nuevo luces de emergencia intercaladas con un sonido estridente. A través de la ventanilla, la ciudad pasa, y yo sólo quiero saber dónde estás rubia. Regresa...