Damas que cantan al alza cantos de venganza. Divas que prometen hoteles de paso, y domingos de pensiones de carretera. Jack Daniel´s de barra y cigarrillos de largos caminos, el café lo dejamos para los momentos íntimos. Mis calles pierden soltura y la almohada de casa no para de buscarte. Estaciones de Metro que son final de línea, e intercambiadores que roban tus labios. Carteras sin tu foto, y teléfonos sin mensajes. Dices que hay corazones indivisibles, imposible.
Piratas que estrellan barcos contra las rocas, y olas sin botellas con mensajes, que corra el whisky... Reinas que usan mentiras, y príncipes que las acatan, dicen que hay besos que nunca se olvidan... siempre que te los den, claro. Un paraíso, mi habitación, en los bares, café de Colombia. Y en Atocha se hace de noche, ya me dijiste que te fuiste para no volver... tranquila, yo estaré bien.
