Sabes, este son ese tipo de días en los que me gusta escribir(te). Hoy las canciones me robaban los labios, creí que sería un día más, pero el humo del café hoy no subía de la misma manera, ni siquiera el café tenia el mismo aroma de siempre. Incluso he apagado mi ultimo cigarrillo de una manera algo inusual en mi... y algo me da en la nariz que quiero entenderte de una manera diferente.
Y es que quiero que comprendas, que te comprendo, sea lo que sea. Y no tengas miedo a acercarte más, que soy como el fuego, notarás cuando hay que parar, pero te daré todo mi calor con todo el cariño que pueda, y te protegeré. Sólo deja que me encienda y cógeme de la mano, que te llevaré a unos lugares donde se dan los mejores besos, claro, rincones de Madrid. Y si en algun momento me las doy de Humphry Bogart, sigueme... que será por que te lo mereces. Y cuando las calles nos digan que es hora de recogerse, y nuestros zapatos estén calados de corren bajo lluvia, y tu pelo tan completamente mojado, deja que te lo aparte y te bese... que por Alcalá corren taxis de salvación hacia casa, pero espera, deja que te siga besando...