Sobre la mesa, un café a medias, aún humeante, un paquete de Chester, y un cenicero con varios sueños apagados. En mis labios se consume un sueño más. Miro tras la ventana y en la calle aún sigue anocheciendo, desde ayer no ha parado. De fondo, Quique intenta hacerme ver que las cosas son como tú quieras que sean.. y hay veces que creo que me convence...Aunque no lo creáis, es bastante difícil de explicar, quizás a todos nos pase lo mismo, quizás todos alguna vez cometamos los mismos errores, o no sé, quizás aquellas oportunidades que pasaron, quizás habrá alguien que sepa muchas cosas sobre el amor, yo creo que no. Pero de algo estoy muy seguro, y es que cada vez que pienso en "el amor", en esa gran batalla romántica, me doy cuenta de que sólo soy un soldado raso, preparado para recibir un disparo más...