martes, 31 de marzo de 2009

Pura tinta belga...

Lo dicho pues, es decir, todo lo que no te dije, y realmente quise decirte. (Sí, efectivamente lo está escribiendo un tonto...) Todas esas pequeñas, y quizás no tan pequeñas cosas que se nos escapan cuando más lo necesitamos... quizás un "te quiero", un "eres guapísima", allá cada uno con su conciencia. Pero el caso es que se nos escapan. ¿Quién no quiso decirlo en su momento? Hasta un servidor añora momentos perdidos... quizás reconstruibles, pero jamás iguales, y es que la fuerza del amor igual que nos evade, nos traiciona.

Y quizás parezca sencillo de comprender, y siempre sé que la respuesta la tenemos cada uno de nosotros, pero ¿Cómo encontrarla? Parece una tarea ardua y con un final bastante inesperado, basta un leve movimiento de hombros para complacer nuestra ignorancia. Quizás a mí no me sirva. Quizás la respuesta la tenga aquella chica, quizás no, quizás a veces no queramos verla, quizás, quizás, quizás...

Resulta irónica la comparación, pero somos como soldados en medio de una gran batalla, refugiados en nuestras trincheras, apurando un cigarrillo y tomando un café hervido en un casco, mientras balas y palabras cortan las trayectorias sobre nosotros, infinitamnente lejos de saber todo aquello que se dispara y se piensa a nuestro alrededor, son esos momentos... y es que realmente, a veces la ignorancia nos regala un trocito de felicidad...