miércoles, 24 de julio de 2024

HASTA VIEJITOS

 


Lo dijimos en nuestra boda, y lo que sonaba como una frase ñoña de enamorados, se ha sabido buscar un hueco en el tiempo a lo largo de estos años. Es cierto que ha habido momentos en los que se ha tambaleado, pero mira, sorteando las mañanas y las tardes se ha colado en el blog. Me sorprendo de escribir, casi se me olvida. He tenido que poner a Quique de fondo de nuevo para que me dé ese empujoncito emocional. Ahora ya sí, ya lo tengo todo listo... al lío.

A mi juicio, nada te puede parar, tú eres tus límites y tu ambición. Siempre lo has sido y hasta ahora no puedes decir que no le has ido ganando la partida a la vida. Tienes tu caja de cerillas intacta, apenas has gastado algunos fósforos y la pólvora te espera para la siguiente aventura, no le cierres la puerta ni la abrumes con suposiciones. Deja que el olor a cerilla gastada llegue, y disfrútalo, claro que sí, sin prisa, con ambición y gestionando tú misma cuándo usarla para arder. No te quemes, quema.

Tardes como las de la imagen, son, han sido y serán siempre un recuerdo imborrable. Algo etéreo, que no lo vamos a poseer, pero que a la vez es nuestro y no se nos puede arrebatar. Ningún dolor ni ninguna lágrima puede ser tan poderosa como para ennegrecer el mayor de tus logros. Hazme caso, dejemos que se gasten las cerillas, despacio, disfrutándolas, que cada chispa nos vaya iluminando el camino y nos mantenga unidos, que el calor del roce para encenderlas mantenga este hogar, que la vida nos vaya dejando iluminarla con todo lo que aún escondemos y tenemos pendiente de demostrarle.