martes, 16 de febrero de 2016

NUNCA SE JUEGA SUCIO

Primera página:
Los callejones llenos de viento, las rejillas que fuman Chesterfield por las noches, las persianas que tiritan sin control, y los gatos que juegan al escondite entre las cajas que hay junto a los contenedores. Es un sensacional comienzo para esta novela negra... 

Resumen de capítulos:
Se puede ser infinitamente más hijo de puta, y meterle un navajazo al corazón que lo mate de un único suspiro, pero supe seguir algún principio básico de amor propio, y dibujé el momento con dignidad humana. No quieras más si no lo mereces.

Mi conclusión:
La sangre no corre libre sin un corazón que la guíe, y el estómago no se encoje si no hay una emoción que apriete al corazón. En ese círculo vicioso se cuela la felicidad y agita brutalmente la mezcla, que acelerando a fondo, ciega y sorda no hace caso de nada y se lleva por delante a la razón, dejando un reguero de sangre que se evaporará en cicatrices que no dejarán más recuerdo que una muesca en la piel. Nunca se juega sucio con uno mismo si al final el corazón y la felicidad se desnudan en una orgía tan pasional que se muerdan la espalda y se giman mirándose a los ojos. Y que todo esto lo hagan sin levantar sospechas, porque recordad que fue la felicidad quién la mató.