lunes, 7 de diciembre de 2015

8 PECADOS EN 6 MESES, POR TU CULPA.

Que me ha dado por repasar la lista, así de manera boba, y bueno... yo creo que sonriendo un poco, y bien peinado, sigo estando dentro de los elegidos...
  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas. Mal empezamos. Pues sólo amo el olor que dejas impregnado en la cama tras una noche de diciembre, cuando tu pelo roza en mi cara, y cuando recorres con tus dedos mi cuello hacia mi espalda.
  2. No tomarás el Nombre de Dios en vano. Bueno, igual alguna vez así sin darme cuenta, pero no iba en serio, de verdad, este no cuenta.
  3. Santificarás las fiestas. Solo quiero el tiempo de las fiestas para perderme bajo el sol, en una playa, en un desierto, en la nieve, viendo estrellas, o tumbarme a mirar al techo a tu lado, buscando un nombre para una vida que promete ser.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madreEste si.
  5. No matarás. He matado a puñados, mis miedos, mis promesas más viejas, hasta mis sentimientos mas banales he llegado a acuchillar. Y no me arrepiento de nada, todo lo luchado ha sido en nombre de una vida que lleve por bandera la felicidad.
  6. No cometerás actos impuros. Pasapalabra.
  7. No robarás. Me siento como el mayor ladrón de este planeta, el más afortunado por haber robado a conciencia y con premeditación, el tesoro más preciado por todos ellos y cada uno de los que alguna vez habéis soñado.
  8. No dirás falso testimonio ni mentirás. No soy mentiroso con los demás, ni lo he sido, ni lo seré, pero si me he mentido a mi mismo, por auto-convencerme de que hay algunas cosas que no se pueden conseguir, por aprender a rendirme. Suerte que fui más valiente que cobarde, y ahora prefiero lucir las cicatrices que me han llevado a ti, que esconderme para no enseñar la piel, y fingir felicidad.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. Esta también es fácil; Pasapalabra.
  10. No codiciarás los bienes ajenos. Si la codicia es hermana del deseo, yo debería de estar entre rejas, pues no pasa un día en que no te desee, quiera vivirte, verte quererme, que seas tan libre como mía, tocarte, y poder sentir que nada pasa al rededor, que el tiempo se acaba para los demás y que no necesito tener razón.
De todos modos, nada de esto importa, será solo un post más en ese blog, una anécdota más del el gato ronco, una aventurilla que he decidido reflejar aquí. Lo que de verdad importa son nuestros ochos, que todos ellos seamos capaces de despertarlos igual, despeinados, con ganas de volar, en una ciudad a parte, pensando en un viaje, en futuros cortes de pelo, en que campanilla te sorprenda al despertar, en desvivirnos con la emoción que merecemos, que podamos desgastarnos, y volver a dormir, soñar diferente, juntar nuestros sueños y que exploten juntos. Hacer que cada segundo, siga mereciendo la pena. Porque por tu culpa, soy feliz, sigamos pecando. #Feliz8