jueves, 31 de diciembre de 2015

2015, EN RESUMEN...


Un salto emocional al vacío en un día par, un coche que va al extrarradio un lunes a las 23:41, un batido en un local de tu barrio, una chica protagonista de un recuerdo. Mi piel que se levanta con el roce de la tuya, un gato que escribe persiguiendo un sueño en forma de hada. Ver tu pelo moverse y tocarlo mientras contengo el aliento. Perderme en el barrio del puerto, y no importarme el vagar sinsentido. Noches en las azoteas de Madrid, cervezas a medias después de cenar, y coches que se empañan mientras albergan fuego en su interior.

Un viaje en solitario a una ciudad de Bélgica, recorrer las calles pensando en ella, ir sólo de plaza en plaza escuchando las campanas de la catedral, tatuarme su esencia, aparcar la bicicleta y sentarme en el puerto a ver atardecer mientras tatareo esa canción de "el flaco" que me recuerda a ti. Viajes en avión en solitario, y sorpresas en la terminal de llegada. Parques que son noches con vino, y sentir que entro en tu casa como el que entra en el país de Nunca Jamás.

Contarle a un amigo tus emociones, querer vivirlo todo en una noche y fallar. No importar nada más que recordar el pasado. Quitarle un trozo de sentido al cielo, y verlo juntos una noche de verano, metidos en el monte, y tapados con una manta. Un banco con vistas al río que recoge emociones, una taberna para el reencuentro, y un momento para nosotros.

Comparte flores, y volar con ellas para ver tu sonrisa estrellada, y que me descubras detrás de la puerta. Esperarte una y otra vez en los bajos de tu portal para recorrer Madrid, tumbarnos junto a las aguas de un embalse, y dejar que la felicidad nos tueste la piel. Despertar una noche y volar contigo a una playa para no escuchar a las malas lenguas ladrar. Recorrer kilómetros en coche por la costa, siendo tú la capitana y copiloto emocional de este viaje. Cenar con vino verde en la Plaza del Comercio, a los pies del océano, y fantasear con el próximo viaje.

Olvidar un pedazo del ayer para hacer hueco en el rompeolas que hoy me ataca. Que me enseñes a elevar la libertad a la octava potencia, y que yo te lleve a ver el skyline desde las afueras de la ciudad, mientras nos curamos el cuerpo contra las piedras. Dibujar un infinito en la arena, y esperar en el salón de tu casa mientras te maquillas.

Elegirte como pecado capital, y morderte para que me muerdas. Inventarnos nuestra historia, y creer que simplemente es así de especial, que no hay nada igual, que tú ya no eres rubia, ni yo un triste que lanza libros antes de que arranque el metro. Que ahora somos los dos, un gato valiente y una hada feliz deseando vivir nuestra historia, por un año más. Feliz 2016, y bienvenida tu también a Nunca Jamás...