lunes, 26 de octubre de 2015

VAS A SER MI ESTRELLA

Tenemos pendiente salir una noche de invierno a ver como Diciembre congela el azul y las estrellas rebotan en el río que pasa por el pueblo. Una noche de esas en las que huele la calle a leña, en las ventanas de los bares hay vaho y los enanos se empeñan en imitar a los dragones, mientras el mercurio cae en picado en los termómetros de las farmacias que asoman en las calles.

Casi me veo capaz de adivinar lo que llevarás puesto; una sonrisa de esas que me revolucionan, unos ojos marrones preciosos y llorones por el aire de la sierra, una nariz redondita y algo sonrojada por el frío y una buena ración de de felicidad a juego con la sonrisa, junto con un corazón que no para de buscar calor. Luego ya, seguro que un gorro, bufanda, y esas cosas menos importantes...

Yo saldré a la calle buscando llenarme de ti, desordenaré mi mente para que el frío me espabile el cuerpo y mi boca te mienta preguntándote por el calor que tengo. No pienso perderme ni un segundo a tu lado, quiero que haga tanto frió que me estropee el pensar, y sentir, sólo sentir la vida, aprender a solo sentirte a ti. Quiero que nieve tanto como para que corramos contando los pasos, y dejarnos caer sin dolor sobre el suelo, una vez y otra, hasta que nos avise el alma de que vamos a ser infinitos, pero que sólo tú y yo lo sepamos, que para el resto sea un misterio...