Es sentir que el aire reblandece tu mirada, querer que la arena baile entre los dedos de mis pies, desvestir las sonrisas con cerveza, apuntalar tus momentos para que no se los lleve la resaca, herir de muerte a mi destino y dejarlo morir sólo mientras te abrazo.
Atracarte el corazón a mano armada y meterte un suspiro mío por las venas, crecer con el tiempo como si no fuera algo ajeno, verte sonreír y querer que se congele el "titac", querer que tu piel sea la manta que me arrope en diciembre, y que tus manos sean las que recorran mi espalda al despertar, un día más