domingo, 10 de febrero de 2013

Tacones rojos y caídas libres...


Cuenta-cuentos esquinado en Lavapiés, cuatro monedas de cobre coronando el sombrero de un mimo, olor a fritanga profunda en los alrededores de la estación de Atocha. Una niña rubia que acaba de bajar del autobús escolar, me dispara una sonrisa enseñándome sus dientes de leche en consecuencia a mi mueca absurda. Por Servando Batanero los vencejos se juegan las plumas, dejándose caer de sus nidos al vacío, para remontar el vuelo tras varios metros de caída libre, qué locura.

Trabajos de automóvil, sólo aptos para hombres con ganas de llenarse las juntas de las uñas de rock de garaje. Pasea hoy conmigo por la avenida, ¿te acuerdas de cuando te cogí una rosa allí? Si, sé que fue épico. Ambulancias vuelan entre calles y seguimos escuchando nuestra sinfonía (101.8 FM). Así son las cosas. Micrófonos que cantan alegrías, y besos que ya no rompen el hielo, lo parten. Vístete de gala esta noche, ponte esos tacones rojos que tanto me gustan, te vienes conmigo, ya me besarás más tarde, tú súbete a mi coche...