sábado, 8 de octubre de 2011

La ciudad de tus sueños...

Dices que es Minnesota (EEUU). No seré yo quien te lo niegue. Esta mañana, cuando me he levantado para ir a verte al aeropuerto, un nudo me agarraba el estómago, aún así, me he contenido, he sido fuerte.

Una vez allí, junto con toda "la sangre de tu sangre", nos has dicho "adiós", y te hemos deseado lo mejor en tu camino entre alguna lágrima. No te negaré que ha sido duro, creo que ahora entiendo algunas cosas cuando las hice yo. En su día fue difícil darse cuenta... pero ahora te toca a ti coger el timón de tu barco. Ánimo.

Ya no vendrás a mi para jugar, ni me preguntarás cosas, al menos en un largo tiempo. En cambio, sé que estarás allí haciendo tu vida y pensando en cada paso y decisión a tomar. Recuerda que hay que ser fuerte, muy fuerte. La vida no pone las cosas fáciles, pero si le plantas cara, se acobarda rápido.

Estoy seguro que dentro de unos meses, volveré a abrazar a una chica tan fantástica como tú, y disfrutar de tu sonrisa. 
Mucha suerte.