martes, 6 de abril de 2010

Cartas y fotos de un soldado...

Cartas, que se traducen sin sentido, pequeños fragmentos de texto que desesperan a un infierno de soldados cansados. Fotos con correspondencia para guardar en uniformes salpicados de sangre y barro. Páginas de un cuaderno de campo manchadas con carboncillo, letras ilegibles, historias moribundas, sólo tú sabes que digo y por qué. Los buenos soldados sólo llevamos munición en la bayoneta, el resto es de cobardes.

No quieras malinterpretarme, solo siento y escribo, siento, que nos desvanecemos de nuevo, que se pierde el sentir de algo que aspiraba a algo más... Quizás no sea así, pero no me olvides en un hospital de campaña, ni en los cuarteles de invierno, devuélveme al frente, quiero luchar. No estoy asustado, pero no consigo entender lo que me intentas decir, el carboncillo de esta carta es demasiado difuso, y temo que solo pueda ver tu foto y recordar, nada más que recordar...