lunes, 26 de enero de 2009

Hace ya, mucho mucho tiempo...

Dicen que hay un momento en la vida en el que o decides arriesgarlo todo, o simplemente te sientas en tu balcón a ver el desfile de los triunfadores... A veces es duro tomar ciertas decisiones, pero tienes que hacerte valer, plantarle cara a la vida y gritar que estás aquí para aguantar cuando vengan mal dadas...

Yo contigo elegí arriesgarlo todo, pero no conseguí desfilar...y tampoco ví el desfile... Solo ví tu estrella, tu nombre, que cada día me hace menos daño, aunque grabada a fuego se ha quedado en uno de los muchos cajones de mi corazón...

Un sentimiento que puede joderte un día entero (hoy a mi, por ejemplo), y conseguir derruirte por dentro... Han pasado ya meses y lo viva que sigues dentro de mí cuando te recuerdo, creeme eso es muy duro para mí...

El otro día lo comentaba con un amigo, que eres como una espinita que te clavaste en la piel, y se ha quedado bajo ella, ya apenas se vé, apenas logras acordarte de que está ahi, pero cuendo aprietas fuerte en ese lugar, vuelve a pincharte y de nuevo toca sangrar...

Y siempre te dolerá, pero jamás querrás quitartela, pues ese dolor es el recuerdo de algo bonito, una parte de tu vida, tantas emociones gastadas en un regalo, un paseo de 15 minutos hablandome de tus cosas, incluso llegué a suspender un examen por irte a buscar un día al trabajo y llevarte aquella carta de amor , recorrerme Madrid para comprarte un libro que no encontraba por ningun lado, desmantelar medio armario para elegir la ropa perfecta con la que ir a comer contigo, buscar aquel restaurante, soñar con tu animal preferido, contarte mis aventuras y que te rías, fumar del mismo cigarrillo, ver tu pelo castaño, esa carita de preocupación que me ponias de vez en cuando y que yo malamente intentaba remediar, en definitiva...quererte.

Todo eso es lo que recuerdo cada vez que paso la mano por mi espinita... por eso aunque duela, ahora entenderás que nunca me la quitaré...
Ya sabes, tu siempre serás mi Estrella...