martes, 28 de enero de 2014

El número 77 de la Calle Mayor

Un edifio oculto en pleno corazón de la urbe, cigarrillos que mantienen el estilo, la Calle Mayor abriéndose paso ante un reencuentro, un abrazo entre perros viejos, una buena sonrisa, y un pequeño paseo. Vidas que suceden y buscan símil para no estar solas, a sabiendas de que todos tenemos un sino diferente. Cada uno, bebe la cerveza que le marcó por algún motivo en la vieja Europa, y mientras, ponemos a juicio alguna historia, que sabemos, es digna de ser ajusticiada y expuesta cual reo por sus pecados. Y como no podía ser de otra manera, afroditas rodeando cada historia, cual hiena esperando la muerte de su presa para hacerse con ella.

Alegran los viejos tiempos merodeando por La Ventilla, los cafés fumados, y los minutos que gastamos en aquel bar, intentando encajar los golpes en las costillas, que no nos quedaba otra que seguir adelante, pues no podíamos caer. Y entre todo esto, historias de la 506 aerotrasnportada, campos de dientes de dragón cerca de Aquisgrán, esquirlas de metralla, y la promesa de volver a encontrarnos de nuevo. Currahee!