Tejadillos que no se limpian con la lluvia, bombillas eternas en portales de entrecalles, escaparates con viejos utensilios, cristales rotos en las aceras, intermitencia de luces al final de la avenida, ventanas con vistas a la calle, infancias que corretean, caballeros con sombrero y guitarras por encordar. Navajeros sin cuidado, y señoras que se dejan amedrentar.
Música de movida, olor a antiguo, a humedad. Rincones opacos, coches de policía, trapicheos nocturos, carreras con capa y fusil, miedo por bandera y desobediencia por imposición. Vicios que se atoran, promesas por frustar, chicas que camelar, y sexo que no entiende de edad. Drogas para "flipar", un Madrid lleno de nubes, petacas sin whisky, princesas sin bar, trajes a medida y quien sabe si por tí, jugará esta vez el azar...
