
nunca escribo el remite en el sobre. Así dicen unos versos de Enrique Urquijo, y que razón tenía cuando los escribió, y que razón tiene ahora. Pues a veces prefiero ahorrarme la angustia de saber que sabes mi direccion y no me escribes, mandándote cartas sin remite. Y así es más facil, sin remite... Pero tranquila que eso ya pasó, ya no me interesan tus palabras. Ni quiero saberlas, guárdatelas. ¿Que fácil hubiera sido eh? Pero no te preocupes por mí chica, no eres tú la unica chica que me ilumina(ba), no creas eso.
Otras estrellitas caen de vez en cuando, y las encuentro en mi camino, no hace mucho sin ir mas lejos encontré una. Y sin recorrer mucho camino. Pero aunque tuviera que haber ido al fin del mundo... ya no me invento tu nombre. Gracias por ponermelo fácil.
Quizás ahora me dedique a cuidar otra cintura, quizás ya no quiera acariciar tu espalda, y es que ya no son tus labios los que quiero besar. Ahora es otra carita la que me mata cuando ríe...